30/5/09

Movimientos de mouse y golpecillos en el teclado

Parece que hoy, realmente, empezó el invierno. No es el primer día que hace frío pero sí la primera vez,en lo que va del año,que a la baja temperatura se le agregó la grisitud y la garúa, que ahora ya es lluvia.
Como todos los sábados, hoy tuve que ir a trabajar. Estuvo tranquilo, cosa excepcional en sábado. Así que me dediqué a poner al día la tarea. Había llevado el I-Pod, y trabajé al son de Serrat. No estuvo mal: el invierno afuera y Serrat adentro conmigo, al lado de la halógena estufita. Escuché más de una vez el "Romance de Curro el Palmo".¡Qué historia, y qué poesía!...Pensé que aquí habría que hablar de ese texto. ¿No es que era esto un cenáculo virtual?
Llegué a casa a las seis de la tarde, casi noche. Ya había empezado a llover. Él me esperó con la estufa a leña prendida. La sensación de bienestar es absoluta,y eso que no me gusta el invierno. A unos metros de mí el de platinada cabellera lee en el sillón bajo la lámpara de pie que le regalé en un cumpleaños y toma mate. Yo escribo al calor del fuego, mientras saboreo un Tannat de Toscanini servido en copa de cristal, como a mí me gusta.No hay TV encendida ni discos sonando, el silencio es absoluto. Sólo se escucha el crepitar del fuego. Pienso:"Quién te ha visto y quién te ve,Flaca", o traducido al uruguayo: "Flaca, no seas culo roto"(*). Lo cierto es que algunas de mis amigas hoy quisieran estar rodeadas de gente,ruido y diversión porque es sábado y día de salir; otras se aburren en su casa mirándole la cara al mismo marido de siempre; pero yo me siento en la gloria. Y eso que se suspendió una fabulosa chorizada que iba a tener lugar hoy en la casa de unos amigos.

Soy consciente de que yo acá la paso bien. Evidentemente, no hay como el invierno para disfrutar del calor del hogar y de la familia. Escribo al lado del fuego,con la laptop sobre mis piernas. Nunca me imaginé tampoco cuando compré con desconfianza,impelida por mis hijos, hace algunos años nuestra primera PC, que un artefacto de estos pudiera ser tan maravilloso y pudiera embrujarme tanto. Menos imaginé que un día yo tuviera una portátil de éstas y pudiera estar junto al fuego escribiendo, conectada a internet con un router inalámbrico,conversando con ustedes tranquila y felizmente sentada en mi sillón mientras me tomo el tannat y Él me trae una mesita rodante donde me servirá estos deliciosos sánguches calientes que están llegando.

Amigos, juro que soy pobre. Recuerden que soy docente y esto es el Sur. Pero esto es el siglo XXI y la internet está en todos lados y creo que hoy soy feliz. No se rían, pero me llevó como cinco meses descubrir que podía escribir con la "portátil" desde cualquier parte de la casa , como estoy haciendo ahora.

Ayer empecé a leer un libro (**) que le regaló el autor a mi hija, donde se define a nosotros los blogueros como "un grupo de pertenencia" basado en la "comunicación mediada por computadora (CMC)". También dice allí, citando a Katz y Rice (2002), que "la suma de movimientos en el mouse y golpecillos en el teclado ha permitido a individuos y grupos encontrar intereses comunes, asociarse a través de distintos tipos de intercambios y crear zonas de comunidades y de soporte emocional utilizando representaciones producidas por software. El resultado es un intrincado entramado de intereses individuales que se pueden encontrar también en otros ámbitos, pero que para bien o para mal ha generado nuevas formas de pensamiento, acción e interacción".

¿Así que somos una "representación producida por software"?...¿Que nuestros sinceros afectos son un "soporte emocional"?....¡¡¡jajajaja!!!... Yo prefiero seguir utilizando mi inteligencia emotiva y pensar que más allá de ser Lo de la Flaca "una zona de comunidad" y nosotros un "grupo de pertenencia" acodados en La Flacurita,esto es mágico;y que alcanza con unos pocos "movimientos de mouse y golpecillos en el teclado" para que "la flor y nata" y "la cofradía",y todos los que quieran en esta noche fría, estén aquí conmigo y compartan el placer de este fuego, de este vinito y de este momento mientras Él toca en la guitarra "La última curda" y nosotros escuchamos el Romance del Curro el Palmo.

Lástima no poder convidarlos con los sánguches calientes, pero -como dice mi hijo que ahora está sentado frente a mí- sonrío mientras escribo. Y como dice mi hija - que acaba de llegar y me ve sonriendo- soy una reina. Y para prueba basta la imagen.
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(*)"Culo roto"- Dícese en Uruguay de alguien que se cree que es más de lo que es, y lo ostenta.
(**)"Movimientos de mouse y golpecillos en el teclado"- libro escrito por Álvaro Gascue- Universidad de la República-1ª edición: marzo de 2009.

24/5/09

Al que le caiga el sayo...

Y basta de lloriqueos. Hoy debe ser un día feliz, de festejo.
Como soy amiga fiel y soy capaz de guardar secretos importantes, a pesar de que a veces me tildan injustamente de charlatana, voy a llamarme a silencio y no voy a pronunciar ni una sola palabra. Así que AL QUE LE CAIGA EL SAYO, QUE SE LO PONGA.

(apaguen el reproductor del costado para conectar el you tube)
No me digan que Marsalis no es genial. Otro día les cuento cómo me gusta la trompeta.Ahora sólo digo ¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!

18/5/09

Hoy

Veo que hay referentes culturales que marcaron a nuestra generación a pesar de los territorios y las distancias. Y nos moldearon así, parecidos. Será por eso que nos encontramos acá, aunque hoy las cortinas de este boliche estén bajadas.

Hoy, además de ser fecha patria , es día de duelo nacional. Hoy se amontona aquí el afecto y la admiración por Mario Benedetti, hombre bueno y excepcional escritor . Hoy nada de vinos ni de daiquirí; hoy sólo café y este pesar profundo y hermanado instalado en la mesa.

17/5/09

Megera *

Hoy voy a hablar de un sentimiento muy terrible y destructivo del cual no han estado libres ni las más grandes diosas del Olimpo. Piensen en Megera , una de la Erinias, o en Hera, la arrebatada esposa de Zeus. Piensen en Otelo, uno de los más fascinantes personajes de Shakespeare. Hoy voy a hablar de ese bichito dañino que nace en el ardor de la pasión y te hace hervir la sangre y te corroe entera de la cabeza a los pies y te enloquece y obnubila y destruye y te impide toda completa y posible felicidad. Hoy voy a hablar de los celos. Y ya me parece ver la cara de algunos asiduos a la barra de la Flacurita que estarán diciendo “¡Menos mal que te hacías la superada!”, mientras despliegan en sus rostros un dejo de satisfacción.

Y es cierto, siempre me hice la superada y siempre dije –refiriéndome a mi relación amorosa- que yo no soy celosa. Jamás lo fui. La verdad es que nunca me manifiesto celosa con Él. Siempre digo que Él no es mío, sino para mí. Así, por ejemplo, nunca sé cada día de la semana en cuál de los lugares está dando sus clases, nunca le reviso los bolsillos ni la agenda, ni escucho sus conversaciones telefónicas, ni me angustio pensando que mientras yo estoy trabajando casi en el medio del campo él está en la hermosa capital y tal vez rodeado de tentaciones espectaculares, ni me imagino que las mujeres lo miran y Él a ellas, ni me inquieto cuando va a ensayar y a tocar con colegas mujeres, ni nada de nada. Nunca supongo nada. Últimamente, incluso, ni siquiera lo acompaño –cosa que siempre hacía- a conciertos de guitarra cuando son en día de semana y no me interesan demasiado.

Es cierto que dos por tres saco lo peor de mí, le tiro algún zarpazo y, como quien no quiere la cosa, jocosamente señalo que lo tengo muy sueltito y un poco descuidado y amenazo con ir de sorpresa a buscarlo al trabajo. Pero la realidad es que nunca lo hago, y espero pacientemente en casa a que llegue, sumisa, con la mesa puesta y la comida caliente. Como quien dice, me doy mi lugar…“de reina”, como opinan nuestros hijos que soy en esta casa.

No hay dudas, no soy celosa. Incluso soy muy amiga de sus amigas – aunque alguna pueda ser muy interesante y hasta famosa- y jamás oso enturbiar mi cálido y sincero afecto por ellas con ningún sentimiento mezquino. Al contrario, si algo me ha caracterizado en esta vida es la generosidad. Y también la hospitalidad.

Sé que a veces lo miran. Cómo no saberlo, si yo me enamoré de Él mientras lo miraba y lo escuchaba tocando el laúd o la guitarra, si él me cautivó no sólo con su aristocrático perfil sino también con sus dones. Pero eso nunca me hizo mella, no soy celosa; yo algunas veces las veo mirándolo, veo relucir su fina estampa que desbocó mi corazón, pero adopto un aire distendido, espléndido, de superioridad; saco a relucir toda mi autoestima, y sonrío triunfal. Sé que ese hombre sólo se comparte conmigo, y gasta sus días y su tiempo en una vida en casa, con nosotros.

Siempre se lo digo, no soy celosa, no siento ninguna inquietud respecto a que su amor pretenda ser alcanzado y usufructuado por otra. Sé con los bueyes que aro. Bien estuvo escrito en las tarjetas de invitación a nuestro casamiento, hechas artesanalmente por Rossana, y que todavía algunos recuerdan por su belleza: “Un amor más allá del amor,/por encima del rito del vínculo,/más allá del juego siniestro/ de la soledad y de la compañía.”

No soy celosa, sé que la vida pasa, que una intensa ternura poco a poco va conjugándose con aquel furor de la pasión, que la sorpresa va dejando lugar a lo resabido, que muchas veces la razón se impone, que cuesta mantenerse en forma y hacer brotar la magia necesaria desde la rutina diaria. Lo sé, cómo no saberlo si aquí me ven meta dieta y clase de salsa.

No soy celosa, he dicho. Sé quién es Él y quién soy yo. No soy celosa. Siempre se lo digo: nadie está atado a nada. Comprendo perfectamente que la vida es una sola. También que hay trenes que pasan una sola vez. Pero sólo me juego por una relación que esté cimentada en la confianza mutua y en la lealtad absoluta.


No soy celosa… lo que no soporto es la traición.

(No olviden desactivar el audio en el aparatito del costado para poder escuchar el YouTube)








"Chamuyo Cafiolo" Teatro Solís- 1995- Laura Canoura y Hugo Fattoruso en "Locas
Pasiones"

*Según la mitología griega es una de las tres Erinias, diosas infernales del castigo y la venganza divina. Se considera que Megera es la más terrible de las tres Erinias, pues es ella la encargada de castigar todos aquellos delitos que se cometen contra la institución del matrimonio, especialmente los de la Infidelidad. (Wikipedia)