24/8/10

Hablemos de bolero...


Cuando yo empiezo a cantar boleros con la espumadera como micrófono y bailo sola en la cocina o con la escoba si es de a juntitos, ya saben: es que se está aproximando La Noche de la Nostalgia.

Marple pregunta si no voy a postear nada referente a la fecha. Es que si me "tuneo" para estar presentable e increíble en esta noche, no tengo tiempo de escribir. ¿Qué prefieren, que filosofe acerca de la Nostalgia de esta Noche o que esta noche me transforme, saque la loba que todas las mujeres llevamos dentro y me vaya a bailotear con el de platinada cabellera?...

Para los que dicen que habría que escribir la "antinostalgia" porque a esta edad de las nostalgias es bueno gozar del presente, olvidarse del pasado y asumir la edad que uno tiene, respondo que hoy no me pienso pasar llorando por la hinchazón de los tobillos, por todo lo que me duele , por lo que se me está cayendo y por cualquier mejor tiempo pasado; hoy justamente se trata de disfrutar del día -¡carpe diem!-, la nostalgia está en la música (que puede ser muy variada, desde la de los 50 hasta la de finales del pasado siglo XX).

No creo que esta noche baile bolero (cada vez se escuchan menos), pero ya saben cuán afecta soy a este género. Por eso les dejo este regalito de Caetano y Joan Gilberto que saben conjugar todos mis gustos. Y el/la que se haga el/la superado/a y diga que no le gusta, no le creo. Esto es para derretirse de a chorritos. Y no tienen por qué salir hoy a romper la noche acá o del otro lado del charco o del océano , que basta con ponerle buena onda, acompañarse del amor de la vida, poner a sonar unos oldies y abrir una botellita de buen vino (ya saben que si es tinto,mejor).

¿Que cómo estuvo la fiesta?...Tal vez se los cuente mañana o pasado, si es que me queda resto.

8/8/10

Sobremesa de domingo



Creo que si no actualizo medio pronto ya ninguno de ustedes, los queridos, dejará su señal de paso por aquí. Así que lo importante hoy es servir el humeante café - tengó licor Cazanove de dulce de leche para después- y conversar un rato, manteniendo abierto el boliche, a ver si llegan.

Estoy cansada, amigos, casi diría que agotada; ya no estoy tan joven para tanto. Hoy Ross me regaló un sentimiento precioso que publicó en mi muro del Facebook; le dije que venía bien para mi exotismo, mis ganas de evadirme hoy en el espacio y en el tiempo.

Hoy hubiera querido tener treinta y pico y no estar acá, despertándome como todos los domingos, con el llamado obligatorio de ir a la feria, comprar la verdura y la fruta para la semana, tender la ropa ( y luego juntarla y doblarla) y cocinar algo especial para todos (será que ya quiero que me recuerden bien cuando no vaya a estar). Hoy no hubiera querido demasiado para mí, hoy hubiera deseado despertar en otra cama (no se alarmen, que eso no incluye cambiar de hombre-marido)- yo siempre con el de platinada cabellera- en otro espacio, haciendo otra cosa.

Cuando estoy así, cansada, sueño con la Playa de los Pescadores, allá en Rocha, y con despertar en aquel hotel al que nunca fui, que está junto al mar y que vi cuando salía en bicicleta en la luna de miel, hace tantos años atrás. Y si no es esa playa, me viene bien cualquiera. Sueño con caminar por la orilla del mar -siempre el mar, yo soy Piscis-,tomando mate con Él aunque me muera de frío. Caminar despojada de todo lo que soy, tirar bien lejos la profesora, la madre, la cocinera, la limpiadora; caminar por ahí - cualquier lugar es bueno- solamente Él y yo (la que soy para Él): el de platinada cabellera y solamente yo, la amante.

Pero no, hoy no hice nada de eso. Excepto que les agradé con la comida, un fondue de quesos y luego ravioles con crema de champignon. Ahora estoy aquí, escribiendo mientras escucho que Él toca en la guitarra "Dale la mano al indio".

Hoy, mientras almorzábamos, escuchamos a El Kinto cantando "Pipo, amigo, que vistes color/con tu guitarra marroón./Siempree contento con una cancioón/ y una sonrisa en tu vooóz", lo que me puso ciertamente en la próxima Noche de la Nostalgia; también escuchamos a Juan Falú, el argentino, uno de los guitarristas más maravillosos de los que me gusta escuchar, y eso que no soy afecta al folclore.

Ahí emití el siguiente juicio: tres son los guitarristas que me gusta escuchar en estos últimos tiempos en que a veces me harto de escuchar sólo guitarra. En primer lugar, me gusta escucharlo a Él (*) tocando tangos a la manera de guitarra clásica; para mí, no hay quién lo pueda hacer mejor, con tanta garra, jeito y sutileza (entre otras cosas, por eso me enamora). En segundo lugar, me gusta ver y escuchar a Eduardo Baranzano (**), que me pierde en su magia - cuando una quiere a la persona más se pierde, como es mi caso- de hablar y tocar en cada espectáculo y que me fascina por lo original de su repertorio en cada programa, además de haber sido el marido de mi amiga Sylvia durante muchos años. También me corto las venas con el tucumano Juan Falú (***), guitarrista que toca floclore, pero que también toca tangos como los dioses y podría tocar bossa nova hasta llevarnos al paroxismo.
Ellos hacen con la guitarra lo que yo quisiera hacer con las clases que di: fascinar, encantar, adormecer, admirar, hacer sonreir y latir el corazón hasta golpear fuertemente en las sienes. Ellos tocan como JUGANDO. Y creo que ahí está el secreto, ya lo vieron en el post que colgué de aquel pianista Glenn Gould; cuando uno sonríe, se deja llevar, disfruta con lo que hace sinceramente(sin hacer teatro), alcanza sus mejores logros. Así me dijo Magda - mi profesora de Didáctica Especial- cuando yo le confesé que sufría mucho dando en clase Literatura Española Medieval (el Cid, La Celestina, el Romancero, Gonzalo de Berceo), siempre tenía terror de darlo mal, de no saber, de que no entendieran nada, de que me preguntaran algo y no saber. Ese día Magda me dijo "estudiá mucho, prepará las clases hasta el último detalle, pero cuando estés ahí dejáte llevar, no pienses, no te importe nada: el día que te diviertas con lo que estás haciendo te va a encantar".

He recordado esa frase mi vida entera. Terminó fascinándome dar clase en tercer año, donde me daba más trabajo pero me divertía más. Hay que prepararse (el conocimiento no viene de arriba), pero cuando uno disfruta con lo que hace, se divierte humildemente y con sinceridad, es muy difícil que al otro (receptor) no le llegue bien lo que uno le da y no disfrute y no admire. Ayer, una alumna de hace veintisiete años atrás, colgó en el facebook el Romance del Enamorado y la Muerte. Casi me mató. Lo más increíble es que se lo pude decir y que ella se acordaba de la clase en que lo escuchó por primera vez.


No sé por qué llegué a este punto. Esto es un divague (aunque no de Santiago). O mejor dicho, una conversación de sobremesa. En realidad, ya se los dije, hoy padezco de exotismo, de voluntad de perderme en el espacio y en el tiempo. Hoy quisiera tener treinta y pico -o veinte- y andar con Él muy lejos de aquí totalmente despojada, de la profesora, la madre, la cocinera, la limpiadora y la dueña de casa (y ya pueden imaginar lo que iría quedando de mí). Hoy quisiera estar por allá con Él, y sentirme solamente grandiosa, simplemente la Flaca.
Ahora me voy a servirles el licor de dulce de leche. Y mientras no dejen de escuchar al de platinada cabellera tocando La claraboya en un arreglo de
Agustín Carlevaro. Me hubiera gustado subir "La última curda" tocada por Él, o sus arreglos que ahora está estudiando, pero esto es lo que hay. No lo desaprovechen... ¡Salú!

________________

(*) "Él",guitarrista, es el de platinada cabellera que me acompaña en esta vida. Creo, si no me equivoco, que fue el primero en introducir arreglos de tango para guitarra clásica y tocarlos en los conciertos acá en Montevideo. Ahora lo hacen todos.


(**)Uno de los guitarristas uruguayos más talentosos del mundo actualmente, sin temor a equivocarme. Hace como 25 años que vive en España. No hay grabaciones interesantes de él casi en el You Tube. Los que viven en España pueden seguirlo en vivo, tiene la Cátedra de Guitarra en el Conservatorio de San Sebastián, en el País Vasco, y ahora en otro más que no sé cuál es. Busquen en internet y, si algún día pueden ir a un recital en vivo allá en la Península, no se lo pierdan.


(***) A éste sí lo encuentran en internet, pero poca cosa suya aparece en los videos. Si quieren conocerlo realmente bajen su música del Ares o el Emule.