28/2/10

¡Que viva la utopía!


Para los que ya no creen en las utopías, hoy asume la Presidencia José "Pepe" Mujica. Lucía Topolansky, su esposa, le tomará juramento desde su rol de Presidenta de la Asamblea General.


(en la chacra, Pepe y Manuelita)

Yo había dicho que se cerraba el comité y que esto continuaba siendo simplemente el boliche de la Flaca. Pero después de tanta penuria por la victoria no puedo dejar de compartir la alegría de este momento y decir que hoy será un día especial, será un gran día.


Parece el final de un cuento de hadas, pero esto es la realidad y ocurrirá de verdad.


Con él sigo apostando todo a la esperanza.

A los amigos que vienen de otros lugares y no saben quién es "el Pepe" José Mujica, les recomiendo una visita a la Wikipedia y se los presento con el humor de este carnaval a través del cuplé de la murga "Agarrate Catalina".



21/2/10

Y vos,¿a dónde vas?

"Los recuerdos tienen
un perfume frágil

que les acompaña
por toda la vida
y tatuado a fuego
llevan en la frente
un día cualquiera,
un nombre corriente
con el que caminan"
(...) *

(*)Así canta Serrat, el sabio.


¿Cuántas veces se nos salta algún recuerdo desde algún cajón olvidado y mal cerrado y algún pedazo suelto de la película de nuestra vida nos fluye como una catarata?...



Digan la verdad, ¿a dónde se fueron sus pensamientos cuando vieron esta imagen de la querida Spica?... ¿Cuántas cosas les trajo ver esta vieja radio a transistores?...


A mí la imagen de la Spica me lleva lejos, bien lejos ... Me lleva a los domingos de mañana, a mi padre haciendo su recorrido dominguero y matinal por el pueblo con el mate en una mano y la radio en otra; a mi padre escuchando los partidos de fútbol con la radio en la oreja o la Vuelta Ciclista en Turismo o las Mil Millas en Carnaval; a mí con mi viejo dando todas esas vueltas o atravesando el Parque de los Aliados para ver la llegada al Velódromo de "la airosa caravana." No usaba el audífono, justo el elemento más moderno y sofisticado que traía esa radio en un sobrecito del precioso estuche de cuero , él se ponía la radio en la oreja aprovechando el adelanto moderno de su tamaño.

¿Que por qué cuento esto?... Como dice Fernando,"La verdad, si les digo les miento". Pero me parece que en esa imagen está la clave de la respuesta a lo que me preguntó el de platinada cabellera cuando el sábado pasado íbamos por la ruta y nos encontramos en el medio de una carrera de bicicletas y de la caravana que la acompañaba. Cuando me di cuenta que estábamos ahí, en medio de la caravana, y que eso debía ser la "Rutas de América" que terminó hoy, me empecé a reír a carcajadas, se me aceleró el pulso, me temblaba la voz,me morí de la emoción: se me había cumplido el sueño de siempre, desde la infancia, de ir en un auto acompañando una vuelta ciclista.

Al final, esa carrera no era la Rutas de América, era la "200 millas" de veteranos.¡Mucho mejor!, ver a esos héroes del pedal "metro a metro, milla a milla en un evento internacional" (¿se acuerdan de las musiquitas?). "¿Por qué te ponés así como loca con una carrera de biciletas?", me dijo Él. "Y bueno, tengo derecho; me pasa como a vos con el fútbol , esto es un deporte popular ", le dije yo medio avergonzada por tanto desborde. No les toqué bocina para alentarlos y saludarlos para no desconcentrarlos, y no me bajé y me paré al costado de la carretera para mirarlos pasar y aplaudir porque no me quise perder esa única ocasión que me regaló el destino de acompañar una vuelta aunque fuera unos pocos kilómetros.


Pero en realidad, no sé bien por qué me pongo como loca fanática cuando veo el fugaz pasaje de los ciclistas, aunque no sepa ni quiénes son. Debe ser que siempre admiré tanto esfuerzo de esos tipos que después de trabajar de obreros, o albañiles o de cualquier cosa, salen a competir en bicicleta recorriendo todo el país y no se quedan con nada más que la gloria en el caso de ganar alguna etapa. Lo más probable es que tampoco sea por eso. Ya se sabe, como dice Berger, «nunca miramos sólo una cosa; siempre miramos la relación entre las cosas y nosotros».Y una cosa es la visión y otra nuestra mirada. Las vueltas ciclistas y la Spica para mí van juntas cuando las veo; las miro y me abren puertas que me llevan a lugares inusitados de mi memoria emotiva. No les voy a hablar aquí de mi bicileta, mi barrio, mi calle, mi cuadra, etc.,etc.,etc.
Creo que me fui al carajo. Pretendí en esta semana postear sobre el Carnaval y no dije ni "mu", ni de las Llamadas ni de las murgas; empecé hablando de la Spica, cuando en realidad ésa fue la imagen que me surgió estando en las "200 millas"; me pongo a hablar de los ciclistas y en realidad filosofo sobre la percepción del mundo. Ya no sé ni lo que escribo...Porque en realidad , a partir de ese sueño que se me cumplió cuando transitaba por la ruta rumbo a comer un asado en La Floresta durante el feriado de Carnaval, yo lo que quería era preguntarles:

¿Alguno de los que vienen aquí se acuerda, por ejemplo, del "Musculoso Villanueva", de Moyano, "del vasco Etchebarne", "del Canario Martínez", de alguna de esas gestas?...

No, en realidad, no era eso tampoco. Yo quisiera que contaran a dónde los lleva la Spica.

_________________________________________________________________