25/9/09

¡¡¡A redoblar!!!...


Preguntan por mí, me instigan a publicar, me exhortan a comentar, me buscan con chanzas, me llaman en serio; casi diría que claman por la Flaca. Sé que no he marcado presencia en la medida de las expectativas, que la barra de la Flacurita ha estado sin atención, que la mesa del café ha estado vacía.

Es que, amigos, no puedo con todo. Hoy sólo entré aquí para reabrir las ventanas, para convocarlos nuevamente a esta mesa, para encontrarlos, para recordarles que exactamente hoy tan sólo falta un mes, que hay que ponerle fuerza y garra...¡A redoblar!...

Y para apelar a aquella rebeldía y a aquella fuerza juvenil, a aquella esperanza inclaudicable, a aquella fe indestructible, les dejo este regalito de música y video que estoy segura les hará cosquillitas en el corazón.







“Porque el corazón no quiere entonar más retiradas”…

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Notas:
1-El próximo 25 de octubre comienzan las elecciones nacionales. Elegimos el partido que nos gobernará los próximos cinco años. Si no obtenemos la mitad más uno de los votos válidos emitidos, habrá segunda vuelta y en noviembre se volverá a votar.
2- El grupo "Rumbo", que canta en el video,estrenó la canción cinco días antes del Plebiscito de 1980, en plena dictadura, cuando los militares intentaron legitimar su poder a través de un plebiscito que posibilitara reformar la Constitución.

6/9/09

Extraño desasosiego




Estoy segura de eso, mi hogar no se ha convertido ni se convertirá en simplemente casa; mis hijos no me abandonaron y ni piensan irse aún; me gusta estar a solas con Él; tengo un proyecto de vida más allá de mi profesión de madre y de mis cacerolas; no me aburro, nunca me alcanza la jornada para todo lo que quiero y que me gusta; gran parte del tiempo de mis días transcurre fuera de mi hogar; atiendo otras muchas cosas además de atender a mis hijos.


Definitivamente, lo he pensado para adelante y para atrás, del derecho y del revés, he consultado bibliografía para el tema y,no... estoy segura de eso, el síndrome del nido vacío no es, ni siquiera me roza.

Y, sin embargo, ¿por qué este ridículo desasosiego?, ¿por qué este bochornoso sentir que me falta algo, que ando perdiendo un pedazo mío cuando Mariana no está?