25/5/08

El teleteatro de mi vida

La dieta...



Lamento decepcionar a mis amigas, pero qué voy a participar en la escritura del teleteatro si mi vida ya de por sí está siendo un drama. Últimamente mi vida es toda un intento de disciplinarme para estar saludable y también -por qué no- en buena forma. Ya ni me reconozco, y todavía quieren que escriba teleteatros. ¿Que qué me pasa?... Es que yo ya no soy yo. Con decirles que hasta últimamente siento que la cocina no es mi ámbito natural como lo fue siempre; es más, evito pasar por allí o permanecer en ella mucho tiempo.¡Quién me iba a decir!... Yo, la Flaca, evitando entrar a la cocina…Pero la familia tiene que comer, así que entro, y no sólo entro, también sufro,sufro y sufro.

Es que desde que estoy a dieta estoy fatal, el tema de la comida se ha convertido en el fundamental de mi existencia; pensar en las comidas, sus olores y sus sabores ha sido y es un sufrimiento permanente y atroz. Estoy monotemática. Nunca, nunca imaginé que yo iba a tener que hacer dieta; nunca tampoco, ni en mis más atrevidos sueños, pude suponer que me iba a parecer a mi madre, para quien la buena mesa era un tema fundamental y siempre decía que para qué la vida si no podía ser feliz comiendo lo que le gustaba. Lo cierto es que en estos días la echo de menos mucho más que siempre, porque si ella me cocinara y me hiciera las ensaladas y me decorara los platos y me pusiera linda la mesa, todo se me haría más fácil y los churrasquitos y la lechuguita y la gelatina dietética se harían más agradables y soportables.

Cumplo bastante bien, no vayan a creer, pero estoy en permanente conflicto, un conflicto que a esta altura es trágico: comer o no comer, ceder o no ceder. Como un personaje shakespeariano me digo: “esta solicitación sobrenatural puede no ser mala”; si mala, ¿por qué el deseo me invade y me envuelve tan dulcemente haciéndome prever el placer inestimable que me producirá comer lo que me gusta?; si buena, ¿por qué todo eso que como y que me gusta me engorda y me destroza la autoestima?... No es fácil, no.

Arriba de eso, para colmo de males, como si con eso no bastara y fuera poco, hay que caminar mínimo una hora diaria. Juro que lo intenté: los chiquilines me regalaron un mp4 o ipod , tengo calzas, championes, mucho ánimo y vamo’arriba. Fui y caminé con ritmo; cuando me detenía en cada esquina para que pasaran los autos por la calle continué moviendo las piernas para no interrumpir el ejercicio; me sentí totalmente ridícula públicamente. A los quince minutos ya no podía más, y aún me faltaban cinco para empezar a quemar las grasas; continué y – andando por esos barrios horrendos de mi ciudad- completé la hora y traspiré bastante. No van a poder decir que no le estoy poniendo voluntad. No sé cuántos gramos de lípidos habré quemado, lo que sí sé es que quedé de lengua afuera y que, después de haber ido a trabajar nueve horas, cuando llegué de caminar ya era de noche y aún debía ir al supermercado y hacer la cena para Él y nuestros hijos. ¿Y vivir cuándo?...¿A esto se le puede llamar vida?...

Para levantarme el ánimo sueño con el domingo, día libre en que puedo comer lo que quiera. ¡Ja!... Mi primer día libre fue el Día de la Madre; salimos a almorzar a un tenedor libre y, si bien cumplí y no comí harinas ni dulces, de lo demás me comí todo, y arriba está la foto del segundo plato que me serví -¡el segundo!-y que no me deja mentir. El domingo pasado me hice ravioles y, para aprovecharlos bien, me comí un plato condimentado con salsa de tomates con panceta y otro con crema de champignones. Ya estoy planeando las papas fritas con cebollita, morrón rojo y huevos fritos que me comeré el domingo que viene. Como verán, me hago trampas al solitario, pero ya adelgacé como cuatro kilos.

Voy bastante bien; aunque a veces – con gran sentimiento de culpa- he cedido. Ayer, además de la magra pulpa que asó el Santi, no pude soportar más y comí papitas chip, aceitunas, chorizos y chinchulines. La semana pasada no me pude aguantar tampoco y me comí una tortilla de papas que estaba cocinando y estaba buenísima. Y el otro día, después de comerme disciplinadamente el pescado que me correspondía, no pude resistirme a las milanesas hechas por Él.


Esto es la gula, no nos engañemos. Lo peor no es el hambre, sino el deseo; ahí está el pecado, en ese deseo infinito de dejarme arrastrar por la pasión y el placer de comer. Si fuera creyente mi angustia sería mayor aún, porque viviría imaginándome sufrir eternamente semihundida en el fango del tercer círculo del infierno, golpeada por una lluvia eterna, maldita, grave y helada mientras las zarpas de Cerbero me desgarran. Tal es el castigo que cuenta Dante da Dios a los golosos.¡ Menos mal que soy atea!

Por suerte el más allá no me asusta ni me quita el sueño, pero hay que ser muy fuerte para resistir traspasar el umbral de los cincuenta y mantener la sonrisa. Y si no, díganme cuántos serían capaces de resistir estoicamente este asadito del cumpleaños del Santi sin caer en los chinchulines.


Díganme, en serio, si esto no es como para cometer el más grande de los pecados e irse contento eternamente al último círculo del infierno.

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Para Ross y Andrea.

24/5/08

Para Santi

"Los amigos -dice Vinicius- no se hacen, se reconocen". Y es así, digo la verdad, lo mío con el Santi fue siempre amistad a primera vista. No importa que discrepemos, que me diga "Flaca, pero Flaca", que me haya dicho la vida entera "medí bien", que parezca que no estamos de acuerdo en nada.

Nosotros nos comprendemos desde adentro y desde aquel día que nos encontramos, él es mi amigo del alma, mi compañero, mi hermano.


¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!,
que lo pases muy requetebién.
Un beso y todos esos tirones de oreja que ya sabés.

18/5/08

Que por mayo era por mayo...



Bueno… se acabó. Lo cuelgo y tá. ¿Por qué?... Porque tengo ganas. Hace días que me digo “Flaca, si no hablás de eso estás out”. Hasta por email me llegan la programaciones de todas las actividades en conmemoración del Mayo Francés y de las Fiestas Mayas de mi ciudad.


Hace días que me da vueltas esa idea en la cabeza, que el mayo del 68, que hace cuatro décadas, que la Primavera de Praga, que la Juventud de Paris, que el Mayo Republicano, que la Revolución de 1811. En mi pueblo hace como una semana que están festejando las Fiestas Mayas, hasta el Coro del Sodre y la viuda de Seregni vinieron.


Hoy me desperté con los cañonazos de salva y con las campanas de la Parroquia San Isidro sonando sin parar; hoy es 18 de mayo; hoy se recuerda la famosa Batalla de Las Piedras de 1811 que ocurrió aquí, en el suelo que estoy pisando, ésa donde Artigas, con unos cuantos exblandengues, gauchos desaforados e indios descalzos, se enfrentó al ejército imperial de Fernando VII. Y venció con su ejército revolucionario .Pidió “clemencia para los vencidos” aquí, en la esquina de casa, donde está clavado el mojón de piedra que no me deja mentir. La victoria en esta batalla fue decisiva para la Revolución Libertadora; a partir de ella Artigas pudo poner el primer sitio a Montevideo y todo el territorio oriental estuvo libre del dominio extranjero.

¿Qué tiene este mes de mayo que suscita este espíritu de cambios y revoluciones?... En Europa en mayo empieza la primavera, en estas latitudes el otoño; de un lado renace lo nuevo, del otro se muere lo viejo. Creo que, en definitiva, primavera y otoño son dos caras de la misma moneda.

¿Por qué estoy mezclando todas estas cosas?... Porque el espíritu de estos dos mayos se mezcla.Porque los de allá se unían con los obreros, los de acá con los cañeros. Porque el pensamiento de Artigas no suena muy diferente al de aquellos jóvenes parisinos y montevideanos del 68:"Que los más infelices sean los más privilegiados”, “Con libertad ni ofendo ni temo”,“Tiemblen los tiranos de haber excitado nuestro enojo”, "La cuestión es solo entre la libertad y el despotismo", "Yo no soy vendible, ni quiero más premio por mi empeño que ver libre mi nación", "Que en modo solemne se exprese la voluntad de los pueblos en sus gobernantes", "Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana", "Unidos íntimamente, luchamos contra tiranos que intentan profanar nuestros más sagrados derechos." Porque por algo será que la bandera del Frente es la de Otorgués. Porque los jóvenes del 68 no fueron diferentes los de un lado y los de otro, porque su generación creía en las utopías, porque lanzaron su loco impulso juvenil en busca de un mundo más libre, más justo y más equitativo; porque también se rebelaron contra las costumbres sociales.

“Libertad irrestricta ya”, “Prohibido Prohibir”, “Seamos realistas, demandemos lo imposible”, son frases de todos , no sólo de los franceses, son universales, son de todos los tiempos, son banderas de la fuerza de los jóvenes; quizás por eso mi hija de veinte ande hablando también del mayo francés.

Escribo esto hoy no por ser revolucionaria trasnochada; los que me conocen saben que no lo soy, ni siquiera soy ni he sido militante. En el 68 era una niña de diez años que no entendía nada de nada. Escribo esto pensando en el desengaño posmoderno avinagrado de algunos sesentones que sólo critican; escribo esto porque cuando se trata de cambiar el mundo, lo hago sin armas y sin enarbolar banderas, lo hago desde mi puesto de trabajo creyendo todos los días que es posible un mundo y una sociedad mejores, de otro modo no podría enseñar.

Sí, ya sé. Me parece que escucho a algún amigo decir “Flaca,¿en qué mundo vivís?...¿te encerraste en un zapallo, no ves lo que está pasando, no mirás los informativos?"... No soy ilusa; pero estoy viva.
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P.S.- A pesar de que no me gustan “Los Olimareños”, a pesar de que se titula “Cielo del 69” y no del 68, no encontré otra música que fuera más representativa del Mayo Francés de ambas orillas y del de 1811.
Va dedicada especialmente para Codorníu, que se emociona con la gloria de este mes y que, cuando se trata de mejorar el mundo, todavía se siente con veinte años.

6/5/08

El amor...

¡El amor!... desde Adán y Eva, pasando por Tristán e Isolda, Calixto y Melibea, Romeo y Julieta, Paolo y Francesca, y hasta nuestros días, podría decirse que es el sentimiento que hace de nuestras vidas más vida , y más muerte también. Como decía algún profesor mío, es la fuente de los mayores placeres y de los más grandes tormentos. Amor- dolor, este sentimiento es una paradoja.
"Entrégate - dice de Sanctis-, entrégate a un amor que no sea más que amor y ya estarás en el infierno".
Se ve que ya pasé la etapa de la pasión devastadora, porque a mí mañanas como la de hoy me traen felicidad. Hoy no tengo que salir corriendo a trabajar, y remolineo por aquí todavía somnolienta, mientras escucho los pasos del de platinada cabellera por la casa y oigo su guitarra.Ahora me alcanza el cafecito y conversa conmigo.Esto es la paz.
Pero no estoy escribiendo hoy para hacer un ensayo filosófico sobre el amor, ni contar la historia de amor de La Flaca y el de platinada cabellera, sino porque escuchando música esta mañana, mientras Él me acompaña y yo remolineo, reencontré esta canción, cantada por Jacques Brel, que es de las más bonitas canciones de amor que he escuchado desde siempre.
Estoy de acuerdo con Edith Piaff, "un hombre no debería cantar cosas así".

5/5/08

Noticias

Busco a la Flaca que siempre va conmigo

  • Hoy hace tres meses que no fumo. ¡Bieeen!... El estar libre de humo no me ha convertido en la mujer maravilla, tengo los mismos achaques de siempre.A estos debo agregar nueve kilos más sobre mi flaca osamenta.
  • Hoy comienzo una dieta. Si alguien me hubiera dicho esto un tiempo atrás, me hubiera muerto de un ataque de risa.
  • Hacer la dieta será muy duro; cuando cocine todas esas comidas deliciosas para los demás y yo no coma, sé que sufriré.
  • Invité a una amiga para hacer la dieta, con ella dejamos de fumar juntas apoyándonos mutuamente. Dijo que sí, pero no ha dado señales de vida y hoy es el primer lunes de mayo.
  • Por lo antedicho, como en todas las decisiones importantes y trágicas de la vida, estoy sola; absolutamente.
  • Traspasar el umbral cuesta y duele.

1/5/08

¡¡¡ Salud, compañeros !!!

1º de mayo 1983

Hoy festejo nuestro día. Trabajo oficialmente desde que tengo veinte años. Extraoficialmente desde mucho antes, desde que mi madre me enseñaba a cocinar y a pasar la franela a los muebles y desde que me tenía que hacer cargo de la casa cuando ella salía a trabajar. En mi hogar estaba todo muy claro: yo trabajo para mantenerlos –decía ella-, la tarea de ustedes es ser responsables, estudiar, y mantener la casa en orden; cada uno con sus obligaciones. Y cumplíamos.

Después empecé a trabajar dando clases. Cursaba el segundo año del Instituto de Profesores. Tenía veinte años la primera vez que entré al salón 7, allí donde también había estado sentada como alumna, y me encontré con aquel grupo de un poco más adolescentes que yo.

A partir de ahí he trabajado siempre. Y no voy a decir que no cansa, pero es gratificante trabajar en lo que me gusta hacer y hago por vocación. Nunca me he arrepentido de esa opción y en ninguna otra ocupación de mi vida he recibido más satisfacciones que en ésta. Ha valido la pena. He tenido crisis, sí, cómo no, pero nunca fueron vocacionales, sino laborales teniendo en cuenta las condiciones en las que hemos trabajado los docentes durante décadas y los magros sueldos de siempre recibidos a cambio.


Además de trabajar en mi profesión, he trabajado de manícura en mi época de estudiante, he hecho y vendido blusas y polleras artesanales, he trabajado tocando la flauta con el Santi y con Él y he trabajado de actriz con Ross, aunque con esto nunca ganamos dinero sino que lo gastábamos, pero cómo nos divertíamos.

Por todo lo antedicho, creo que queda bien claro que, como tantos, merezco festejar. Pero no empecé a escribir en esta fecha de hoy para contar mi historia laboral. Hoy quiero recordar y festejar el vigésimo quinto aniversario de aquel 1º de mayo de 1983, que no fue un 1º de mayo cualquiera, no. Fue el primer 1º de mayo al que yo asistí, y como trabajadora. Fue el último de la dictadura y fue también el primero de otros hechos que ocurrieron en ese año y que iban a desembocar en la esperada democracia del 85. Después vino el 25 de agosto, día en que finalizó la huelga de hambre de los jesuitas Perico Pérez Aguirre y Jorge Osorio y el pastor Adhemar Olivera por “amnistía irrestricta ya” y la defensa de los derechos humanos; después, la marcha de los estudiantes el 25 de setiembre; el río de democracia del acto encabezado por Alberto Candeau el 27 de noviembre; y finalmente, el 23 de diciembre, la llegada del avión con los hijos de los exiliados. ¿Se acuerdan?... Acuérdense, nos pasábamos movilizados.

Qué año...Cuántas, cuántas emociones...¿Se acuerdan?...Todo eso gestado en el silencio, cuchicheando con algunos compañeros por desconfianza a otros, con miedo, mientras aún estaban en el poder los que nos tenían bajo el terror. Qué hermanados que nos sentíamos todos, ¿se acuerdan?...Cuánta esperanza en el futuro. Cómo creíamos que íbamos a cambiar el mundo y que cuando terminara la dictadura todo iba a ser diferente y nosotros felices por siempre.

Ese 1º de mayo los milicos habían autorizado el acto en el Palacio Legislativo y en la calle Agraciada, cosa de que quedáramos en evidencia siendo cuatro gatos locos en ese lugar tan enorme. Pensaron que la gente iba a tener miedo y no iba a asistir, ¿se acuerdan?...Pero se pegaron un fiasco; de todos lados salieron camiones y ómnibus repletos de gente, de todas partes de Montevideo llegaban columnas de trabajadores caminando. Ahí no había distinción de partidos ni de nada, las banderas uruguayas pululaban,¿se acuerdan?... Todos nos juntamos en el Palacio Legislativo y llenamos la ancha Agraciada, ¿se acuerdan?... Éramos multitudes.

Para mí era todo una novedad; habíamos contratado varios ómnibus desde mi pueblo y fui con mis compañeros de trabajo, la mayoría veteranos acostumbrados a escapar de los palos y de los gases lacrimógenos; caminamos por Agraciada hacia el Palacio portando una gran pancarta en donde lucía “La Paz presente”; ”hagamos número, -decían- no nos amontonemos; tomemos todos un metro de distancia para cada lado, así somos más”. Todos nos llamábamos “ compañero/a” y los mates pululaban y pasaban de mano en mano y de boca en boca, ¿se acuerdan? …No sé si cantamos “el que no salta es un botón”, pero sí sé que por primera vez a voz en cuello gritábamos “se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar”… ¿Se acuerdan la emoción de cantar el Himno y el momento de decir “tiranos temblad” con el puño en alto?....”¡Liberar, liberar, a los presos por luchar!”… por primera vez en todos esos años se pidió allí, públicamente en un acto, la libertad de los presos políticos.

Qué momentos de felicidad y emoción extremas, cuánta hermandad, cuánta solidaridad, cuánta taquicardia, cuánta esperanza, cuánta fe en el futuro, cuánto coraje… ¡Si parece que fue ayer!
Hoy hace veinticinco años de todo eso. Hoy Ross publica cuentos que aluden a la tortura y Santiago, dos por tres, muestra algún retazo de sus acciones heroicas. Yo ni siquiera eso, mi mayor valentía estuvo puesta en ir a ese acto y en afiliarme al gremio en ese año. Hoy todavía somos de izquierda, aunque la oposición – sí, en este país la derecha es la oposición- nos llame “el oficialismo”. ¡Qué sarcasmo!, diría Benedetti. Algunos andan muy desencantados de muchas cosas. Yo también, no vayan a creer; sólo que públicamente no doy el brazo a torcer ni viva ni muerta – como me gusta decir- y no me quejo en privado ni del IRPF.

Para los compañeros y compañeras que todavía se acuerdan va este " A dos voces" de Mario Benedetti y Daniel Viglietti.
¡¡¡ FELIZ DÍA !!!
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P.S.- Para Santi va "La llamarada" de Viglietti. Para elegir qué escuchar hay que cliquear en el aparatito reproductor en donde dice "posts".
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