29/2/08

No todo es bolero en mi vida


A mis queridos amigos, que están tan juguetones y que promocionan mi página de esa forma debo agradecerles el infinito cariño que siempre me profesan y demuestran. Me encanta que jueguen. Juro que hasta que no cuelguen el bolero oficialmente no entraré a leer lo que están escribiendo. ¿Hay algo más lindo y romántico que el bolero?...A no ser las lentas de los Beatles, creo que no. Pero debo decirles, como digo en el título de esta charla, que no todo es bolero en mi vida. Que yo me dejo arrastrar, a veces, por la pasión y esas cosas, pero que también tengo una vida prosaica con el hombre de aristocrático perfil, que debo hacer las compras en el supermercado, ordenar la casa, tener al día la ropa, atender a mis hijos, darles de comer todos los días almuerzo y cena y, también todos los días, ir a trabajar ocho horas, aunque ahora estoy yendo un poco menos. Y en el trabajo tengo que usar la cabeza, pensar,planificar, ordenar, prever, imaginar, hacer, resolver. O sea que mi vida no es todo cha, cha, chá como parece, aunque últimamente ande con espíritu de pachanga.

Todo lo anterior es sólo para explicar por qué es que me demoro a veces en escribir y que esto que estoy escribiendo aquí hoy debí haberlo hecho hace algunos días. Repito, no todo es Café Bolero para la Flaca... el jueves pasado también fue Fun- Fun.
Sí amigos, el jueves pasado no salí a una noche romántica de mejilla a mejilla con velita encendida, pero qué bien que lo pasé.
El jueves pasado estaba Germán en Montevideo y anduvimos bolicheando en forma no virtual: así cara a cara, descubiertos, desvelados, tangibles, concretos, reales. El tan descolocador momento de salir de detrás de la pantalla llegó, Germán dijo “ me voy a Montevideo” y pateó el tablero.

Yo me hice la piola en el blog de Ross, pero la verdad es que estamos fuera de entrenamiento y que salir del perfil y mostrarse de veras causaba un poco de inquietud.¡Qué digo inquietud!, yo tenía un susto bárbaro. Imagínense además, a la edad que tenemos, salir como a una cita a ciegas, ¡pavor!... ¿Y qué hacíamos si a los diez minutos ya no teníamos nada de qué hablar?, cosa difícil pero no imposible.

Bueno, llegó el momento y arremetimos cojonudamente como dirían nuestras amigas españolas; a las nueve en punto todos juntos, a la misma vez, aparecimos en la esquina señalada y nos encontramos.

Con Ross y Carli hacía más de veinte años que no salíamos a bolichear; ya había olvidado cuánto era capaz el Carli de hacernos reír; a Andrea la conocímos ahí y fue como si hubiéramos estado charlando toda la vida; y Germán parecía que se hubiera criado acá con nosotros. A las que mueren por saber, les comunico que es tan agradable, sensible e inteligente como suponíamos que era a través de sus cuentos y finos comentarios.
El cenáculo fue real y el encuentro fue lindo, lindo, lindo, con humo de verdad y vinito en serio, en un boliche con historia, dejando transcurrir el tiempo y charlando hasta muy tarde, como viejos amigos. No dieron las horas para todo lo que quedó por conversar. Tampoco para darle el gusto a la rueda de mate. Habrá que juntarse otra vez.

Y no hubo despedida, tal vez porque lo nuestro sean los encuentros.

17/2/08

Bolero

Esa costumbre de salir, dos por tres, con amigos para espantar a la rutina siempre es muy saludable.
Ya saben que debo gratificarme para sentirme mejor con esto de haber dejado de fumar. Así que como yo me vivo gratificando últimamente y Él está pendiente de todos mis deseos para que me sienta mejor, ayer me invitó a salir. Iríamos al teatro con una pareja de amigos y después a cenar a algún lugar en donde se pudiera bailar. El lugar para cenar y bailar nos tocaba elegirlo a nosotros; no íbamos a ir a donde siempre comemos rico, mucho y barato –queríamos fino y agradable- porque se trataba de un sábado especial: inaugurábamos la temporada de salidas 2008 y veníamos con todo el empuje romántico de las vacaciones. Nos costó elegir, porque yo soy una pobre Flaca del interior a la que últimamente le falta mucho asfalto montevideano; pero finalmente, después de mucho consultar en Internet sobre boliches montevideanos en donde se pudiera comer y bailar tranqui, hicimos la reserva telefónica en un pub-restorán en el cual se bailaba bolero. Hasta ese nombre tenía el lugar.
¿Qué mejor que un deslizarse suavemente mejilla a mejilla después de la cena? Yo ya, desde una semana antes, me había hecho ilusión y andaba con la idea del bolero en la cabeza ; las letras resonaban permanentemente en mi oído mientras estaba en el trabajo, mientras cocinaba, mientras ordenaba la casa… “no hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo, laralalá….”, “contigo aprendí, a ver la luz del otro lado de la luna, laralalaaaá…”
Se imaginan que cuando llegó el sábado ya bailaba hasta con la escoba. Es así que, llegada la hora de los aprontes, me esmeré bastante y me produje lo mejor que pude: planchita en el pelo, bijou, solerito escotado y veinteañero, esmerado maquillaje, taco alto y perfume francés. Quería sorprenderlo totalmente, y creo que lo logré.

La primera parte de la salida estuvo espectacular, vimos “Leonardo y la máquina de volar” con una actuación magistral de Roberto Fontana en el viejo y querido teatro El Circular. Para ponerle el broche de oro a esa noche nos fuimos, entonces, al boliche. No conocíamos el lugar, pero nos gustó: iluminado tenuemente, mucha madera, mesas alrededor y barra en el medio, poca gente, vela encendida en el centro de la mesa…¡Lindo, fino, cálido, agradable, acogedor! El funcionamiento del lugar era el siguiente: se cenaba hasta la una de la mañana; a esa hora comenzaba un show de música en vivo para escuchar y después se pasaba a las otras barras donde había pista para bailar con discoteca.

Comimos muy bien regando todo con un cabernet de Los Cerros de San Juan, y cuando empezó la música en vivo nos enteramos que se trataba de música brasilera. Ya para mí eso era el summum, estar allí “con uma musiquinha assim”…¡ mmmmmmmm! Pero cuando empezó el show, comenzó a entrar mucha gente, no a cenar, sino pagando una consumición mínima. Como el lugar era chico se paraban y bailaban entre las mesas, por lo cual no veíamos nada; y no crean que la música era “eu sei que vou-te amar, por toda minha vida eu vou-te amar…”, no, era ésa de la garrafinha y de “bate forte o tambor”.
Si uno miraba alrededor, el paisaje y la fauna se habían transformado, aquello era otro lugar, completamente distinto del que habíamos disfrutado al principio, era el mundo despiadado de “solas y solos”. Eran miles de mujeres desaforadas en una batalla despiadada para ganar la atención de alguno de los no tantos hombres que revoloteaban por ahí con triunfal sonrisa de ganadores. La verdad es que los ojos no me daban para mirar y aprender; y me dije,”Flaca, estás hecha una pajuerana; mirá bien a ver si aprendés por si tenés la desgracia de que una de éstas te lo sople alguna vez”. Ay, por Dios, ¡ si habrá que cuidar ese marido que tenemos en casa!...yo ya no sabía dónde ni cómo ocultar a ese hombre de platinada cabellera y aristocrático perfil; era como tener tirada allí a una carnada sabrosa en medio de un cardumen de tiburonas, eso de que si te descuidás un poco o te distraés mirando para el costado te lo destrozan a tarascones y dentelladas.

Mi amiga y yo observábamos muy atentas, pero divertidas y sonrientes, así como con un dejo de superioridad (creo que de las que quedaron allí después de cenar, éramos las únicas legítimamente casadas y con pareja estable); ellos no sabían ni para dónde mirar temiendo el tarascón cuando las mujeres bailoteaban con total desparpajo pegadas a nuestra mesa. Pululaban las veteranas de largas cabelleras teñidas de rubio con soleritos ajustados por donde desbordaban los porfiados rollos de la barriga y la espalda. Nosotras, que nos habíamos sentido unas lobas cuando salimos de casa, al lado de aquello parecíamos novicias de clausura salidas del convento de las Carmelitas Descalzas. Le dije a Él – por si acaso- mirándole fíjamente a los ojos: “observá bien alrededor, para que veas lo que tenés en casa”. Pero lo cierto es que a las pistas no pasamos, de ahí los trajimos presurosas derechito para casa; de bolero, nada de nada, ni la música.
Habrá que esperar otra oportunidad, pero creo que si este mundo sigue así mejor sigo escuchando a Lucho Gatica con Él tomando mate, mejilla a mejilla, en la cocina de casa.

15/2/08

¡¡¡ Flaca, actualizá carajo !!!

Así me dicen el Santi y Ross. ¡Como si fuera tan fácil actualizar!... Yo también me lo digo todos los días, no crean que no…¡Como si a mí me gustara andar ostentando tanto tiempo esos dos premios colgados ahí! Hoy me lo dije nuevamente, “hasta DINA que está en el fin del mundo, ya pasó y recogió su premio, Flaca, ¿qué esperás para actualizar?”… Y la angustia crece… y la página en blanco permanece. Todo lo que pienso para escribir me parece cholulo o muy dramático o demasiado estúpido , ya saben también que la filosofía tampoco es lo mío. Así que mutis.

En estos días, mientras no actualizo, mi mente vuela a mil, pienso y pienso en qué colgar . Podría -me digo- escribir pequeños análisis de frases, versos o episodios famosos de la literatura universal. Poner, por ejemplo:
“¡Extínguete, extínguete, fugaz antorcha!...La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y agita una hora sobre la escena, y después no se acuerda más…; un cuento narrado por un idiota con gran aparato, que nada significa…” (Shakespeare,Macbeth-Acto V, Esc.5).
¿Da para hablar, no?... Podría colgar eso, explicarlo y preguntarles “¿Qué es para ti la vida?”. No tengo dudas de que muchos me contestarían miles de cosas muy interesantes; a lo mejor, hasta obtendría casi el mismo éxito que con la evocación de los juegos.

Quizás, en algún momento, haga eso. Pero no es ahora mi momento de hacerlo, por más que todos los días a toda hora me lo digo:”Flaca, estás quedando pegada, tenés que actualizar”. Y así ando por el mundo, buscando temas para actualizar y escribiendo mentalmente cuando observo un rostro, cuando miro el informativo, cuando voy a mi trabajo, cuando viajo en el ómnibus como ayer, cuando lavo los platos, cuando voy a la feria, cuando me miro las manos, cuando los divinos de mis hijos hacen o dicen cosas que me impactan, cuando les ocurren cosas a mis amigas, cuando Él me sonríe y me mira, etc.,etc, etc.- Muy bonito en la cabeza, pero cuando me siento aquí, no me sale nada, nada de nada. ¡En blanco!... Y me pongo a cliquear, y a viajar, y a abrir las ventanas, y a dejarlos entrar, y a leerlos a ustedes, y a escribirles a ustedes, y me voy por las ramas, y no escribo aquí.
El jueves pasado encaré el teclado muy entusiasmada. Hablaría de lo típicamente uruguayo. Y empezaría con el carnaval y el mate, ya que estábamos en Carnaval. Había visto las llamadas en la TV y, mientras saboreaba un delicioso mate -porque de cigarro nada-, venía dispuesta a hablar con los amigos que no son de aquí de las maravillas del carnaval y del candombe , de las gloriosas llamadas del Barrio Sur y Palermo. Casi les cuento a todos que, cada vez que siento los tamboriles y veo pasar esas comparsas, muero por subirme arriba de unos tacos bien altos, ponerme un biquini luminoso, adornar mi cabeza con unas hermosas plumas de colores , tapar mi cara con un antifaz y salir bailando desinhibidamente delante de la cuerda de tambores, como si fuera Rosa Luna. ¡Qué soñado!...Venía dispuesta, pero estuve dos días tratando de poner en el blog un video You Tube de las llamadas y no pude. Así cualquier motivación se va al carajo y cualquier mate se enfría,después que pasaron esos días ya se me fueron las ganas de escribir sobre nuestra uruguayez.

Ayer casi, casi, logro escribir. Había encontrado un tema interesante. Iba a hablar sobre cuánto dura el tiempo, a propósito de un choque violento que tuve con su espejo. Me encontré con un alumno de hace muchos, muchos años atrás. Estaba canoso y viejo, tanto que se me hizo como un cortocircuito: lo conocí, pero se me había corrido el tiempo, me creí que era el padre de él,no podía ser él si estaba más viejo que yo. Mi corazón discurrió muchas cosas: o él tuvo una vida muy mala y quedó así tan avejentado, o yo viví en el paraíso, o el tiempo pasó sólo para él, o yo - por qué no- estoy espléndida siempre. ¿Tanto tiempo pasó? - pensé yo- ¡si parece que fue ayer! ,¿cuánto dura el tiempo?,¿es realmente relativo?. Pero había mucho para hablar sobre eso y no tenía tiempo para escribirlo.
Me dije, “Flaca, escribí entonces sobre algo más liviano, menos pesado, hablá de la Flaca a lo largo del cancionero popular, mostrá el tema tomando como puntos de referencia las canciones de Jarabe de Palo, Darnauchans , Calamaro y el glorioso Discépolo". Pero ¿qué les iba a decir?...¿que no soy ninguna de ésas, que no soy digna de una balada del Darno, ni soy los cuarenta kilos de salsa de los Jarabe, ni le clavo ningún puñal a nadie como le pasa a Calamaro, ni estoy sola, fané y descangayada ?... Es mejor que me imaginen como quieran. Otro día les contaré cómo me define Él.

Estuve también tentada de hacer un post para Cruela, completando con nuestra devota y gracil primera dama, María Auxiliadora,Sra. de Váquez, su post sobre las First Ladies. Pero no encontré la chispa necesaria para seguirle el tren y explicar cuán poderoso puede ser un buen guiso de lentejas bien sazonado y unos cuantos Ave Marías rezados por las noches para mantener atado a la falda de por vida a un hombre y, en concreto, a Tabaré, el bien amado por todas las mujeres de cualquier condición y edad.
Por todo lo expresado, habrán visto y habrá quedado bien claro que esto de escribir aquí no es fácil para mí, que padezco el síndrome de la página en blanco, y esto es muy fuerte, más aún en este rincón de la blogósfera en donde me codeo con los que me codeo, es decir, con Ustedes, los más grandes....

No puedo empezar a inventar versitos y cuentos para tener contentos a Ross y al Santi. No me salen. Yo soy creativa solamente en la cocina y tal vez en algún otro lugar de mi vida y de mi casa, pero no es el momento ni la ocasión de hablar de eso aquí y ahora. Lo mío -ya lo dije- es el intercambio, la observación, la charla, de ahí lo del café y lo del boliche, aunque ahora -para mí- sea sin cigarro. ¡Diez días hoy y largo rato acá y sigo invicta, sin fumar! Ustedes pueden hacer lo que quieran aquí; pueden entrar a este boliche y compartir el café fumando como antes y haciendo bastante humo como es lindo, yo por hoy paso.

7/2/08

Yo también he sido premiada









PREMIO ARTE Y PICO




Ustedes saben que yo soy humilde, modesta, sencilla y flaca. Tal vez por eso, porque no me gusta andar haciendo alaracas, hace unos días, cuando Juane (
http://juanesolo.blogspot.com/) me premió con uno de los Arte y Pico que luce arrriba "porque le gusta mi nombre y lo que digo" y porque sabe que me gustan las murgas, yo -agradecida y silenciosa- lo tomé y lo guardé en mi carpeta. No me parecía de buen gusto andar haciendo ostentación con un premio que otros más lucidos y merecedores no habían recibido.
No me había repuesto aún de la emoción y el asombro cuando me encuentro que Cruela (http://crueladeval.blogspot.com/) , con grandiosa generosidad, me otorga el premio también. Ella dice que gracias a mí ha comprobado - y voy a citar textual- "que no importa el lugar donde naciste... todos somos distintos en nuestra semejanza.... o semejantes en nuestra variedad... según se mire....", por eso me lo merezco.

Me siento Meryl Streep o Penélope Cruz con un Oscar atrás de otro, es decir, meta Arte y Pico. Así que me disculpan, me estoy cansando de tanto perfil bajo, y ahora que muchos de ustedes ya bien que lo colgaron en la página para que se vea y reluzca, yo cuelgo los míos . Además, mi psiquiatra putativa, ésa que me ha hecho el aguante directo en estos difíciles días de dejar de fumar, dice que hay que compensarse, regalarse, mimarse, así que ,además de comerme la caja entera de bombones que me regaló Él para que distrajera mi ansiedad, además de haberme regalado yo hoy un colchón nuevo ,una cafetera y un libro (total, no fumo: ahora me sobra la plata), además de todo eso, digo, me regalo hacer público cómo me quieren y me premian mis amigos .

Hablando en serio, no sé quién inventó esto de los premios y se tomó el trabajo de hacerlos, es un chiste, pero cómo satisface el ego y hace cosquillitas en el corazón, así que agradezco a Juane y también a vos, Cruela, que además siempre me regalás la risa.

Y no escribo más, porque con los 37º de calor que hay esta noche, si sumo el café que me estoy tomando, corro el riesgo de derretirme totalmente antes de terminar. Así que sigo tal cual las instrucciones recibidas .

Este premio ha sido creado por ESEYA

Las reglas del mismo son las siguientes:

1) Debes elegir a 5 blogs que consideres sean merecedores de este premio por su creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma.
2) Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor/autora y el enlace a su blog para que todos lo visiten.
3) Cada premiado, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que lo ha premiado.
4) Premiado y premiador, deben exhibir el enlace de Arte y pico, para que todos sepan el origen de este premio.
5) Exhibir estas reglas.

Y ahora viene la difícil, debo premiar yo a cinco blogs. Vi con satisfacción, visitando sitios, que muchos de mis amigos ya han recibido el premio (Ross, Germán,Claudia,Susana, Santi,etc),así que me saco un peso de encima porque no tengo tantos premios para darles a todos los que quisiera .

(Suspenso..........)

A Dina (http://mividaenuncollage.blogspot.com/) por su hospitalidad, por su inteligencia, por su sensibilidad , por ser la primera que cruzó el charco y me vino a conocer, por tener el mérito de habernos vuelto a todos/as tan internacionales, porque algunos la nominaron pero no se lo dieron, también por el "subidón" y por el esfuerzo y el empeño que pondrás, amiga, en aprender a tomar mate amargo.

A Ellyllon (http://hadaellyllon.blogspot.com/), el hada del país que no existe, porque usa su varita mágica siempre para hacernos reír y vernos felices. Por ser buena amiga, por levantarse a las 6.50 A.M. igualito que yo , por enseñarme a jugar al elástico y porque también se pela por aprender a tomar mate. Si seguimos así, el próximo premio deberá ser EL MATE DE ORO,no lo dudes.

A Myss (http://myss-mystery.blogspot.com/), porque por culpa mía, a pesar de ser una de las reinas junto a Dina y Elly, se ha quedado sin premio. Ya sé Myss, que nunca nos hablamos ni nos conocemos, pero seguramente después de hoy y de este premio eso sucederá.
A Anna (http://piruletasdemuchoscolores.blogspot.com/) porque sacrifica horas y horas de estudio con tal de tenernos entretenidos con sus escritos y porque también debe compensarse ahora que empezó con el enorme sacrificio de salir a correr.¡Ánimo!

A Juan Luis (http://letrasconhistoria.blogspot.com/), porque recién empieza con esto de bloguear, está poniendo mucho entusiasmo en sus reflexiones y le vendrá muy bien el regalo de estas alas sacudidoras.

¡¡¡Pufff!!!...¡Lo que fue poner esos links! ...Espero que disfruten los premiados, aunque K nos esté mandando al carajo por lo que considerará un jodido post..

Hablando en serio, se me acabaron las vacaciones; hoy empecé a trabajar.Y fue duro. Después de un día así, es bueno encontrarlos en la mesa de este bar para dejar transcurrir el tiempo, tomar café con ustedes, charlar un rato y zafarle a la rutina. ¡ESO ES PREMIO!...



1/2/08

Juegos de ayer y de siempre



Antología


«El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta». Pablo Neruda

Para qué le hará falta Neruda no lo dice, y yo tampoco lo sé, pero no me digan que no estuvo bueno y está esto de andar jugando a bloguear. Y ya es hora de ir cambiando de post. El tema dio para bastante, sobre todo para despanchurrarnos a gusto zambulléndonos en la nostalgia de la infancia y encontrar nuevos mundos con esto del blogueo.

Como en el siglo pasado, se dio que a la primera salidita a la vereda y al primer chiflido, se vinieron todos como en los tiempos de antes de las computadoras y de nuestras rodillas raspadas. Y, también como en aquellos tiempos, se vinieron los de la cuadra y los de más allá, juntándose en la barra hasta los del otro lado del barrio.

Me ha encantado jugar a Cristóbal Colón y saltar el océano, a Rompamos el Piquete y atravesar el río, al Escalador y cruzar la cordillera; me ha gustado salir en patota con los de siempre, y descubrir también la emocionada ternura de K .
He extrañado a otros; sin duda, nos hubiera gustado saber a qué jugaba mi amigo el Santi – que ya llegó pero no se apareció-, cómo jugaba Charles a la Rayuela pero de Cortázar, o a qué jugaba el Fantasma de García que anda más interesado en participar de un furioso fin de semana que en los juegos del barrio. Pero este juego se acabó, “punto y coma , el que no está se embroma; punto y raya, el que no está se calla”… y es hora de que pase a otro post, así que va la antología en la que hemos colaborado todos.

Jugábamos a la pelota de trapo ( hecha con medias de mujer y papel arrugado); al ring 80 o ring raje (tocás el timbre y salís corriendo a 80 o rajando); a ser más grandes: fumar zarzaparrilla (se sacaba de un árbol de a la vuelta) o fumar barba de choclo robada de la huerta del fondo del vecino a la hora de la siesta y armada en cigarros de papel de estraza (¿se escribirá así?, ese marroncito con el que envolvían en el almacén), a las mamás con las muñecas, a las cantantes y bailarinas, a hacer teatro, a las casitas, a cocinar, al almacenero/a ; al kikiriyá (uno se ponía en una esquina solo y todos los demás en la otra esquina, todos huían del que estaba solo y el perseguidor hacía perder al perseguido, sin siquiera tocarlo como en la mancha, sólo había que gritarle “kikiriyá” a menos de 50 metros); con la chumbera o el harpón o la ballesta( hechos con palo de escoba y una goma para disparar piedras, chumbos o flechas); al arco (hecho con alguna rama flexible); con la honda (hecha con una horqueta de rama);a los cohetes ( hechos con clorato de potasio y azufre mezclado); a la Troya (círculo hecho con tiza dentro del cual todos tiraban el trompo y había que hacer perder al oponente sacándole el trompo de la Troya);a la bolita o boliya ( nunca pude saber cómo era el juego, mi hermano no me las prestaba); a la figurita con sus variantes (coleccionarlas, cambiarlas, ganarlas jugando a la tapadita o a la arrimadita); a la payana (juego de destreza con las manos y piedritas) ; a ir de pesca (juego de río o arroyo); a salir a andar en bicicleta; a hacer carreras de bicicleta; a andar en patines; a andar en zancos (hechos con dos palos de escoba); a andar en chata ( vehículo hecho con una tabla y rulemanes, uno andaba y varios empujaban en la bajadita de la otra cuadra); a la escondida o escondite; a la mancha con todas sus variantes (mancha común, la quemada, mancha estatua, mancha venenosa, policía y ladrón, prisionero); a saltar la comba o cuerda; al fútbol; a la taba; a las bochas o la bola en la petanca; a disfrazarse ( con papel y con lo que se encontraba en la casa)y a hacer carruajes con cajas pintadas; a las guerrillas de agua; a la guerra; a los vaqueros (con canana, revolver y un palo de escoba como caballo); a los doctores; a verdad o consecuencia, o atrevimiento o verdad; al “un, dos, tres, coronita es” (¡me acordé!) o “un, dos, tres, palito inglés”; a los soldaditos ( de plástico o plomo) con su variante de cow boys y el fuerte apache; al palé (¿serán los bloquecitos?); a la rayuela o coroneja; al elástico (no pude averiguar qué es), a los naipes; al tutti-frutti; a leer libros de cuentos o a inventarlos; a ver pasar las nubes y descubrir formas en ellas; a escribir y soñar.

Los más jóvenes, como Elly y K, aportaron los juegos electrónicos, pero valen porque se enchufaban al televisor, son anteriores a la computadora. Jugaban al atari, al nintendo y al family game. Y estoy segura - mejor dicho, lo confieso- que muchos de los más veteranos también jugamos a mandar a nuestros hijos a la cama para robarles esos jueguitos y jugar hasta la madrugada.

Nadie se acordó de mencionar algunos juegos muy populares: hacer cometas (con cañas juntadas en el barrio y papel de colores pegado con engrudo) y concursar remontándolas en primavera; el mecano; la paleta; los autitos de colección; jugar a las maestras, a las peluqueras, a ir a la feria , a los indios; al huevo podrido; a Martín Pescador; a la Farolera; a la rueda rueda; a déjenla sola; a fideo fino fideo grueso date una vuelta por el pescuezo; a subirse a los árboles; a hamacarse; al ludo, damas, mikado, etc.; a la gallinita ciega; a ponerle la cola al burro; a coser o tejer la ropa de la muñeca; a tomar el té; al veo veo, a Antón Pirulero;al cerito; a la batalla naval; etc.; lo que me hace pensar que, sin dudas, jugábamos a muchas cosas más que se nos quedaron en el tintero.

De acuerdo a los datos procesados, concluyo lo siguiente:

1- Nos pasábamos jugando todo el día.
2- Jugábamos más en la calle que adentro de nuestras casas; éramos libres e independientes.
3- Todos los juegos eran altamente socializantes, incluian el contacto directo con otros niños, por lo que debíamos acordar las normas y respetarlas para no terminar a las patadas o arrancándonos los pelos.
4-Si no sabías compartir y, además, defenderte, no podías salir a la calle a jugar porque siempre volverías llorando a tu casa.
5- ¡Pica!..El juego más popular por aquí y también del otro lado del mundo ha sido “la escondida” o “escondite”.
6- Se jugaba prácticamente sin juguetes comprados. Parte del juego era hacer los juguetes para jugar, por ejemplo: los disfraces, las armas, las cometas, etc. Muchas veces, en eso también participaban los padres, tíos, abuelos o vecinos.
7-Fundamentalmente en las niñas, los juegos de simulación fueron más populares.
8- Casi todas las mujeres que hemos escrito aquí hemos participado en todos los juegos de los varones, cosa que no ha sido recíproca.¿Será que los juegos de varones eran más divertidos?...

Tal vez el Fantasma de García quiera colaborar con este trabajo de equipo y, teniendo en cuenta los indicadores, pueda cruzar alguna variable y exponer alguna de sus interesantes reflexiones.

Para terminar por hoy, me voy con una canción de Litto Nebbia escrita por Manuel González:

"Yo solo quiero jugar
porque me gusta encontrar
la risa que se perdió.
Yo solo quiero jugar
porque es la forma mejor
de dejar pasar el sol".
¡Ta'mañana!...